S. M. M.

Yo, por mi edad, ya
estaba resignado y acostumbrado a ser calvo, pues llevaba unos treinta años siéndolo.
Las circunstancias de la vida son imprevisibles, quede viudo. Al cabo de un tiempo del
fallecimiento de mi esposa conocí a una mujer encantadora y volvieron a mi las mismas
inquietudes que en la juventud; quería conseguir a esa mujer para mí.
Surgió de nuevo el
problema de la falta de mi pelo, las calabazas que me dio se las atribuí a mi cabello y
comenzó el mismo circulo vicioso que en mi juventud. Todo lo que me salía mal era a
causa de mi cabello, y como consecuencia me atacaba la depresión, la falta de seguridad
en mi mismo y la frustración.

Un día
leí un artículo en una revista médica en la que relataban una técnica fantástica que
realizaba MC. Bosley y que permitía volver a tener cabello, pedí una cita y...
¡Milagro! ¿Quien me iba a decir que a mis 60 años dejaría de ser calvo?. No conquisté
a aquella mujer pero hoy tengo una que ni os cuento;es fascinante. Soy muy feliz con ella
y con mi cabello.
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