Cada
mañana mi angustia crecía al peinarme y ver la gran cantidad de cabello que se me caía era
horrible ver como cada día iba apareciendo con más fuerza mi incipiente
calvicie y sólo podía observarla impotente. Soy Luis García Fernández, Presidente de la Asociación
Profesional de Peluqueros y Peluquerías de señoras de Madrid. Esta es la sensación que
experimenté cuando comencé a quedarme calvo, que es la misma que experimentan millones
de personas a diario en todo el mundo cuando se miran al espejo: Frustración
e impotencia son las palabras claves que definían a un calvo hasta ahora.
Hoy ya podemos dejar de serlo en un solo tratamiento; yo lo hice y nadie diría que yo era
calvo. Estoy encantado, y cada peseta gastada ha valido la pena. Volvería a pasar por ese
tratamiento sin dudarlo. MC Bosley me ha hecho olvidar esa frustración y ahora me
enfrento a la vida cada mañana de forma distinta, con confianza y seguridad en mí mismo.
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